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The Afternoon Herald

Una cobertura de lo más seria de cosas que probablemente no ocurrieron, tal como están los tiempos

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Sátira · Sociedad

El funeral de Vaucerne se aplaza mientras se reescribe el elogio fúnebre para retener a la audiencia

El párroco insistió en que la misa siguiera siendo una misa; el consultor, mientras tanto, exige un "arco narrativo" para el difunto, que carecía de él.

Edición de la tarde

El funeral del señor Anselme Prévost-Savary, fallecido en paz en su casa de Vaucerne, ha sido aplazado tres días a petición de sus hijos, que consideraban que el elogio fúnebre "no conseguía mantener la atención de la audiencia".

La ceremonia estaba prevista para el sábado. Se celebrará finalmente el martes, en la misma iglesia, con el mismo sacerdote y el mismo féretro. Solo ha cambiado el texto.

"La primera versión empezaba con su infancia en la granja", explicó su hija mayor, Hersende Prévost-Savary. "El consultor explicó que una audiencia que se desconecta al principio ya no vuelve. Papá merecía algo mejor que una iglesia que se vacía en el segundo párrafo."

El consultor, el señor Loïc Bonnamy, dirige una firma especializada en "ganchos emocionales". Había sido llamado con urgencia después de que la familia leyera el elogio en voz alta, una sola vez, y comprobara que nadie había llorado.

La nueva versión

El elogio reescrito se abre con una pregunta directa a los presentes, sigue con una anécdota de "alto impacto" sobre la juventud del difunto y después una serie de "hitos" de potencia creciente, con su muerte situada al final del trayecto "por razones de cierre narrativo".

"Ya no se cuenta una vida como una lista", declaró el señor Bonnamy. "Se cuenta como un viaje. El difunto es el héroe, desde luego, pero el héroe necesita un arco. El señor Prévost-Savary no tenía arco alguno. Le encontramos uno."

El párroco de Vaucerne, el padre Marcien Vaudrey, aceptó que la familia leyera el nuevo texto en la iglesia, a condición de que la misa siguiera siendo una misa. Pidió que no se invitara a los presentes a "reaccionar" durante la ceremonia. La familia aceptó posponer la reacción hasta después, en el buffet.

Los vecinos

El aplazamiento se comentó en la panadería del pueblo. Un vecino opinó que un muerto podía esperar tres días, puesto que había esperado toda la vida. Otra recordó que ella misma había pronunciado un discurso en la boda de su sobrina "que mantuvo la atención de todo el mundo perfectamente, sin ningún consultor, y me valió una salva de aplausos".

El señor Bonnamy precisó que ese tipo de testimonios era "exactamente la clase de competencia sin cualificar" que desanimaba a los profesionales del sector.

El funeral se celebrará el martes a las tres de la tarde. La familia ha pedido a los vecinos que no revelen el final del elogio antes de la ceremonia.